Lifestyle
Celebrar y reciclar: pequeños hábitos con impacto ambiental
Separar residuos y reutilizar envoltorios puede reducir toneladas de basura durante las fiestas de fin de año.
Las celebraciones de Navidad y Año Nuevo suelen estar asociadas a reuniones, regalos y consumo, pero también a un aumento significativo en la generación de residuos. En este contexto, especialistas en sostenibilidad advierten sobre la importancia de adoptar hábitos responsables que ayuden a disminuir el impacto ambiental de las fiestas.
Solo en Lima, tras las celebraciones del último Año Nuevo, se recogieron alrededor de 950 toneladas de residuos sólidos. A nivel nacional, la cifra alcanzó las 24 mil toneladas, según datos del Ministerio del Ambiente (Minam). Estos volúmenes reflejan un desafío ambiental que se repite cada año y que puede mitigarse desde los hogares.
El reciclaje como decisión cotidiana
Frente a este escenario, Mónica Montes, gerente de Sostenibilidad de Tetra Pak, señala que reducir la contaminación durante las fiestas no requiere cambios complejos, sino decisiones conscientes en el consumo y la disposición de residuos. La adopción de prácticas simples puede evitar que grandes volúmenes de desechos terminen en calles, ríos o playas.
Uno de los primeros pasos consiste en revisar los envases antes de comprar. Optar por materiales reciclables facilita su reincorporación al ciclo productivo y reduce la presión sobre los rellenos sanitarios.
¿Qué acciones pueden marcar la diferencia?
Cinco prácticas recomendadas para reciclar en casa
• Elegir envases reciclables: Antes de colocar un producto en el carrito, es importante verificar el tipo de envase. Las cajas de cartón para alimentos y bebidas pueden reciclarse y transformarse en nuevos materiales. Para hacerlo correctamente, se recomienda desarmar el envase, escurrirlo, aplanarlo y depositarlo en un contenedor de residuos aprovechables o llevarlo a un punto de reciclaje.
• Separar los residuos por material: Contar con dos o tres contenedores en casa facilita la clasificación. Uno puede destinarse a papel y cartón, otro a plásticos y un tercero a vidrio o metales. Mezclar residuos orgánicos con materiales reciclables reduce sus posibilidades de recuperación.
• Dar una segunda vida a los envoltorios: Papeles, cajas y envolturas de regalos pueden reciclarse si están limpios y secos. Evitar arrugarlos, mojarlos o romperlos ayuda a que sean reutilizados de forma adecuada.
• Llevar los reciclables a lugares autorizados: Tras las fiestas, es recomendable trasladar los residuos separados a estaciones de reciclaje, supermercados con puntos de acopio, programas municipales o servicios de recolección distrital. Mientras más limpios estén los materiales, mayores serán sus probabilidades de reciclaje efectivo.
• Compartir el hábito en familia: Las fiestas representan una oportunidad para fomentar la educación ambiental. Instalar una pequeña estación de reciclaje en casa, con señalización simple, permite involucrar a todos los miembros del hogar y reducir la cantidad de basura generada en diciembre.
Un impacto que se multiplica
“Reducir la contaminación no requiere grandes sacrificios, solo decisiones conscientes. La próxima vez que termine la bebida o alimento de su preferencia, recuerde que residuos como las cajitas no son basura, son materia prima para nuevos productos”, explicó Mónica Montes.
Si cada hogar incorporara estas prácticas durante las celebraciones, miles de toneladas de residuos dejarían de llegar a espacios públicos y ecosistemas naturales. En un periodo caracterizado por el aumento del consumo, el reciclaje se consolida como una herramienta clave para recibir el nuevo año de una manera más responsable y sostenible.

