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El futuro de la energía en Perú: más limpia y segura
Conoce cómo las energías solar y eólica están creciendo para garantizar un suministro eléctrico confiable en todos los hogares.
La crisis que atraviesa el sector energético en el territorio nacional ha evidenciado la urgencia de replantear la gestión de los recursos y acelerar una transición ordenada hacia fuentes sostenibles. En este escenario, la empresa INDECO by Nexans señala que es indispensable avanzar hacia un sistema más resiliente que promueva la incorporación de energías renovables. Si bien se reconoce el papel del gas natural como respaldo estratégico, la reducción de la dependencia de combustibles fósiles resulta fundamental para garantizar la estabilidad del suministro a largo plazo.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), la matriz eléctrica peruana cerró el año 2025 con un avance significativo en las energías renovables no convencionales (ERNC). Tanto la fuente solar como la eólica, el biogás y el bagazo aportaron en conjunto el 10,5% de la producción nacional, registrando un incremento del 17% respecto al año previo. No obstante, la generación todavía se concentra en un 52% en la hidroelectricidad y en un 35% en el gas natural, lo que representa un factor de vulnerabilidad para la seguridad del país.
¿Cuáles son los desafíos de la transición energética en el Perú?
El crecimiento del sector renovable abre oportunidades, pero también expone retos estructurales que deben atenderse bajo cuatro ejes estratégicos:
- Ampliación de la participación de las fuentes renovables no convencionales.
- Modernización de las redes de transmisión y distribución eléctrica.
- Incorporación de soluciones avanzadas de almacenamiento de energía.
- Promoción de una gestión eficiente de la demanda por parte de los usuarios.
Organismos internacionales como el BID y la CEPAL coinciden en que integrar estas fuentes requiere de infraestructuras más digitales y flexibles. Para INDECO by Nexans, la seguridad energética no puede esperar y exige acelerar la inversión en tecnologías modernas. «Se construye reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y fortaleciendo una red eléctrica más resiliente y flexible. Esto exige priorizar la eficiencia energética para aliviar la presión sobre el sistema y mejorar la competitividad del país”, destacó José Varela, gerente comercial de la organización.
¿Qué papel cumplen las nuevas tecnologías en la descarbonización?
La búsqueda de un futuro con bajas emisiones de carbono posiciona a herramientas como las baterías de litio, el biometano y el hidrógeno verde como aliados determinantes para la industria y el transporte. Aparte de estas innovaciones, las soluciones descentralizadas son decisivas para cerrar la brecha de electrificación en las zonas rurales del país. La planificación estratégica debe considerar escenarios climáticos cada vez más exigentes, diseñando un sistema diversificado que responda a una demanda dinámica.
Es más, el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU al 2030, específicamente el ODS 7 sobre energía no contaminante, debe ser la base de esta transformación. La Política Energética de Estado 2010-2040 del MINEM cobra hoy una relevancia crítica, demandando una ejecución decidida para asegurar un entorno competitivo. INDECO by Nexans reafirma su compromiso con este proceso mediante el suministro de soluciones avanzadas de cableado y servicios esenciales que impulsan el progreso de forma segura.
¿Cómo contribuye INDECO by Nexans al futuro sostenible?
Con más de 140 años de historia, la firma opera bajo un modelo que equilibra el compromiso ambiental con el rendimiento económico. Sus operaciones en más de 40 países están alineadas con la meta de alcanzar emisiones netas cero para el año 2050. Lejos de ser una elección excluyente entre gas o renovables, el objetivo es fortalecer la infraestructura nacional para que sea capaz de sostener la estabilidad del sistema eléctrico.
Al final, la descentralización de la matriz energética no únicamente mejora la seguridad de la red, sino que también facilita el acceso a energía asequible para todos los peruanos. La visión de largo plazo y la innovación de vanguardia son, por tanto, los motores que permitirán al Perú consolidar un futuro energético resiliente y sostenible.

