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Liderazgo joven: el movimiento que busca cambiar la historia en las urnas y renovar la democracia
Excadeístas de todo el país se unieron para exigir seguridad y oportunidades.
El escenario electoral de abril de 2026 en Perú presenta un desafío demográfico y social sin precedentes. Más de 2.5 millones de ciudadanos jóvenes acudirán a las urnas para emitir su voto por primera vez, en un contexto caracterizado por una marcada desconfianza hacia el sistema tradicional. Según datos recientes de CPI correspondientes a 2025, el 58% de este segmento poblacional no se siente identificado con la política nacional. Ante esta realidad, IPAE Acción Empresarial ha liderado una movilización estratégica para transformar la apatía en propuestas concretas de gobernabilidad.
Este lunes, una delegación conformada por cerca de 100 integrantes de la Comunidad de Jóvenes Líderes acudió a Palacio de Gobierno para sostener una reunión clave con el Presidente del Perú, José Jerí. El objetivo central del encuentro fue la entrega formal del «Manifiesto de los Jóvenes Líderes», un documento técnico y político que condensa las aspiraciones y exigencias de las nuevas generaciones frente a los retos estructurales del país.
¿Qué plantea el Manifiesto entregado al Ejecutivo?
El documento no es un simple pliego de reclamos, sino una estructura de soluciones articuladas. Aparte de exigir medidas para combatir las economías ilegales que corroen el tejido social, el texto pone énfasis en la necesidad de mejorar la seguridad ciudadana y fortalecer los servicios básicos de educación y salud. Estas prioridades están diseñadas con un enfoque transversal que busca beneficiar principalmente a las poblaciones vulnerables y a la propia juventud, que a menudo se encuentra marginada de la toma de decisiones públicas.
La propuesta también aborda la urgencia de reforzar la institucionalidad democrática. En un entorno de desgaste político, el Manifiesto sugiere acciones directas para promover un voto informado y una participación ciudadana que trascienda el acto de sufragar, fomentando una vigilancia activa sobre las autoridades electas y los procesos de gestión estatal.
El origen de la movilización: alcance regional y diálogo
La construcción de esta agenda es el resultado de un proceso participativo amplio. Durante el último trimestre, se llevaron a cabo las réplicas regionales de CADE Universitario, considerado el principal foro juvenil de la nación. Estos espacios de diálogo lograron convocar a más de 6,000 estudiantes provenientes de 17 ciudades del territorio nacional. IPAE Acción Empresarial facilitó estos encuentros con el fin de motivar el ejercicio de un liderazgo ciudadano comprometido y descentralizado.
Lejos de ser una iniciativa centralista, la delegación que asistió a la casa de gobierno estuvo integrada por excadeístas universitarios de diversas regiones. Esta diversidad geográfica garantiza que las propuestas presentadas reflejen las distintas realidades y carencias que enfrenta el Perú, otorgando legitimidad y representatividad al documento final.
Deliberación como herramienta de cambio
La elaboración del contenido del Manifiesto involucró directamente a más de 450 jóvenes líderes. A través de mesas de trabajo colectivo y deliberación, este grupo analizó a profundidad temas críticos como la calidad de la democracia, la transparencia en la gestión pública y las persistentes brechas de acceso a oportunidades de desarrollo.
Esta dinámica evidencia una evolución en la forma de participación política de las nuevas generaciones. Más que limitarse a la protesta o al distanciamiento, este sector de la población prioriza ahora la generación de propuestas técnicas como mecanismo para incidir en la agenda pública. La intervención de IPAE Acción Empresarial ha sido fundamental para canalizar esta energía cívica hacia los más altos niveles del gobierno, demostrando que es posible acercar a los jóvenes a la política mediante el empoderamiento y la participación informada.
La iniciativa marca un hito en la carrera hacia las elecciones generales de 2026, estableciendo un precedente sobre cómo la sociedad civil organizada puede interactuar con el poder ejecutivo para demandar un futuro más inclusivo, seguro y democrático.

