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Estrategias para convertir el dinero extra de diciembre en un patrimonio familiar duradero
Planificar el uso de los ahorros previsionales y bonos estacionales facilita el sueño de la casa propia y asegura el futuro de los hijos.
Capitalización inteligente: Cómo transformar la liquidez estacional en activos inmobiliarios rentables
Lima, diciembre de 2025. El cierre del año fiscal presenta una coyuntura particular para la economía doméstica de miles de peruanos. La convergencia del pago de la gratificación de diciembre, la disponibilidad de la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) y las facilidades para el retiro de fondos de las AFP, ha generado un escenario de alta liquidez. En este contexto, el mercado de bienes raíces emerge como el destino más racional para proteger y rentabilizar este capital, ofreciendo una vía para transformar recursos líquidos en patrimonio tangible a largo plazo.
¿Por qué priorizar la inversión sobre el consumo?
La tentación de utilizar estos ingresos extraordinarios para gastos corrientes o bienes de consumo efímero es alta; sin embargo, los especialistas sugieren una mirada estratégica. Alonso Bravo, Director Financiero de V&V Grupo Inmobiliario, advierte que la clave reside en la planificación.
“Cuando se habilitan retiros como la AFP o la CTS, lo más recomendable es destinarlos a inversiones que se valoricen en el tiempo, como un inmueble, y no a compras que se deprecian rápidamente. Usar estos fondos para la cuota inicial de un departamento permite convertir liquidez momentánea en estabilidad patrimonial”. Además de evitar la devaluación del dinero, destinar estos fondos a la compra de una propiedad rompe la inercia del gasto suntuario y establece una base sólida para el futuro financiero del comprador.
¿Cómo influye la cuota inicial en el crédito?
Uno de los principales obstáculos para el acceso a la vivienda es la barrera de entrada que representa la cuota inicial, la cual suele equivaler al 10% del valor total del bien. Aquí es donde la inyección de capital juega un rol determinante. Cubrir este monto con recursos propios envía una señal positiva al sistema bancario. Aparte de demostrar capacidad de ahorro y solvencia, permite reducir el monto principal a financiar, lo que se traduce en cuotas mensuales más accesibles y menores intereses a largo plazo.
El dinamismo del sector respalda esta tendencia. Datos recientes del mercado indican que las ventas inmobiliarias en Lima experimentaron un crecimiento del 21.7% en el periodo de enero a octubre, al comparar el año 2024 con el 2025. Este repunte refleja un cambio en la mentalidad del consumidor, quien busca refugio en activos ladrillo. Un ejemplo palpable de este fenómeno se observó en una reciente feria del sector, donde V&V Grupo Inmobiliario registró un récord de más de 100 separaciones de unidades, evidenciando el apetito comprador.
¿Es suficiente el dinero de los retiros?
Para aterrizar las cifras, es útil analizar un caso práctico. En el mercado actual, existen departamentos con precios que inician en aproximadamente S/ 178,900, además de opciones bajo el programa Techo Propio en provincias como Piura. Considerando un inmueble con un valor de mercado de S/ 200,000, la cuota inicial requerida sería de S/ 20,000. Para un trabajador promedio, la suma de la gratificación, un porcentaje de la CTS y el retiro facultativo de la AFP puede cubrir la totalidad de este monto.
“Para un departamento de S/ 200,000, una cuota inicial del 10% equivale a S/ 20,000. Muchas personas pueden alcanzar ese monto combinando AFP, CTS, gratificación y ahorros, y dar así el primer paso hacia la vivienda propia o una inversión para alquiler”, explica Bravo.
¿Qué errores financieros se deben evitar?
A pesar de la oportunidad, existe un riesgo latente: el desorden administrativo en las finanzas personales. Utilizar el ahorro previsional o la compensación por tiempo de servicios para cubrir gastos operativos diarios —como alimentación o transporte— es un indicador de vulnerabilidad económica.
“Si una persona necesita recurrir a su AFP o CTS para cubrir gastos del día a día, es una señal de desorden financiero. Estos recursos deberían ser el punto de partida para construir ahorro y patrimonio, no para sostener el consumo”, sentenció el directivo.
Más que un alivio temporal, estos fondos deben visualizarse como la semilla de una inversión que generará plusvalía en los próximos 15 o 20 años. La oferta actual de V&V Grupo Inmobiliario y del mercado en general permite que distintos perfiles socioeconómicos encuentren una alternativa viable, siempre que la decisión se tome con información y responsabilidad.

