Más de la mitad de las mujeres y niñas que menstrúan experimentan algún grado de dolor abdominal durante uno o dos días al mes. De acuerdo con el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), la dismenorrea o dolor menstrual se manifiesta como cólicos en la parte baja del abdomen y suele extenderse hacia la zona lumbar y los muslos. Esta condición clínica, en diversos casos, viene acompañada por náuseas, dolor de cabeza, mareos y molestias gastrointestinales de variable intensidad.
En este contexto, la marca de cuidado femenino Kotex presentó una guía informativa para identificar las molestias habituales del periodo y reconocer las señales de alerta que requieren atención médica especializada.
¿Cuáles son los síntomas habituales durante los primeros días del periodo?
Los cólicos menstruales pueden comenzar entre uno y tres días antes del sangrado, alcanzando su punto de mayor intensidad al inicio de la menstruación para luego disminuir progresivamente. La percepción del dolor varía de una persona a otra, presentándose desde pequeñas molestias hasta dolores moderados que ceden con el descanso.
¿Cuándo el dolor menstrual interrumpe las actividades cotidianas?
Las molestias físicas dejan de considerarse un síntoma rutinario cuando impiden el desarrollo normal de la rutina diaria. Si el malestar limita recurrentemente la asistencia al trabajo, los estudios, la práctica de actividad física o los compromisos personales, la evaluación por parte de un profesional de la salud resulta imprescindible.
¿Por qué es importante evaluar la intensidad y duración de las molestias?
El incremento progresivo del dolor a lo largo del tiempo constituye una señal clara para agendar una consulta médica. Si una molestia que antes resultaba manejable aumenta en intensidad, dura más días de lo habitual o cambia su forma de manifestación, se requiere un examen clínico para determinar su origen exacto.
¿Qué condiciones médicas se asocian al dolor menstrual severo?
El dolor agudo o persistente no debe asumirse como una consecuencia inevitable del ciclo menstrual. Ciertas patologías ginecológicas pueden estar vinculadas directamente a cuadros de dismenorrea severa:
- Endometriosis: De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta enfermedad afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva a nivel mundial, lo que equivale a 190 millones de personas. Se caracteriza por dolor pélvico crónico, sangrado abundante y cólicos intensos.
- Fibromas uterinos: Tumores benignos en el tejido muscular del útero que incrementan la presión pélvica y el sangrado.
- Adenomiosis: Condición donde el tejido endometrial crece en la pared muscular del útero, generando inflamación y dolor punzante.
Aparte de la evaluación presencial, la marca Kotex sugiere llevar un registro detallado sobre la aparición del dolor, su duración, la intensidad alcanzada y los síntomas asociados para proporcionar datos precisos al ginecólogo durante la consulta médica.
Hablar sobre la salud menstrual y analizar las variaciones en cada ciclo permite reconocer el funcionamiento del organismo y detectar anomalías a tiempo. La detección temprana de patologías ginecológicas no solo previene complicaciones a largo plazo, sino que también garantiza el acceso a tratamientos adecuados para mejorar la calidad de vida de las pacientes.












