Cuatro vuelos comerciales encendieron las alarmas en distintos aeropuertos europeos este martes, luego de recibir amenazas que obligaron a desplegar protocolos de seguridad. Los incidentes involucraron aeronaves vinculadas con Polonia, España y Bulgaria, donde se realizaron inspecciones y controles para descartar posibles riesgos.
Uno de los aviones que se dirigía a Varsovia tuvo que cambiar su ruta y aterrizar en otro aeropuerto de la zona. Se trataba de un Boeing 737 MAX procedente de Londres, que transportaba a 181 personas. Tras tocar tierra en el aeródromo de Varsovia-Modlin, la aeronave fue trasladada a un área designada para su revisión, mientras intervenían especialistas en explosivos. La situación también obligó a suspender temporalmente las operaciones del aeropuerto, aunque se permitió iniciar el desembarque de los pasajeros.
Pasajeros desembarcan mientras se inspeccionan las aeronaves
El segundo vuelo con destino a la capital polaca procedía de Copenhague y aterrizó sin inconvenientes en el aeropuerto Chopin de Varsovia. Tras recibirse la amenaza, se notificó a las autoridades policiales y la aerolínea comenzó a coordinar la atención de los pasajeros y la tripulación.
En España, otro avión que cubría la ruta entre Mánchester, Reino Unido, y la Región de Murcia aterrizó a las 10:50 a. m. hora local. A bordo viajaban 114 pasajeros y siete tripulantes, quienes fueron desembarcados y sometidos a los controles correspondientes. Mientras tanto, agentes policiales y especialistas en desactivación de explosivos inspeccionaron el avión para determinar si existía algún artefacto en su interior.
Una amenaza por correo electrónico activa medidas en Bulgaria
El cuarto incidente involucró a una aeronave procedente de Israel que aterrizó de emergencia en Sofía, capital de Bulgaria, después de que se recibiera un correo electrónico con una amenaza de bomba. Hasta el momento, no se han precisado el destino original del vuelo ni la compañía responsable.
Después del aterrizaje, el avión fue conducido a una zona alejada de la terminal y de otras aeronaves para facilitar la inspección. Además, se reforzaron las medidas preventivas en los aeropuertos búlgaros. Las autoridades señalaron que, por ahora, no se cuenta con información que confirme la existencia de planes o acciones terroristas específicas.











