El cómic se consolida como una herramienta para acercar a niños y jóvenes a la lectura y, al mismo tiempo, como una oportunidad para impulsar una industria gráfica nacional con mayor presencia en el mercado.
Renato Chinchón, vocero del Día del Cómic Festival, señaló que el encuentro nació hace 16 años con el objetivo de fomentar el hábito lector entre los públicos más jóvenes y ampliar su acercamiento a la narrativa gráfica.
Nuevas formas de leer
Chinchón sostuvo que los hábitos de consumo han cambiado en un entorno marcado por videos, redes sociales y contenidos dinámicos.
En ese escenario, el cómic puede captar la atención al combinar texto e imagen y servir como una puerta de entrada hacia otras formas de lectura.
La propuesta, añadió, es mostrar que la historieta va más allá de los superhéroes tradicionales y que existe una amplia variedad de géneros, estilos e historias.
Autores peruanos buscan mayor espacio
El festival también busca dar visibilidad a autores y editoriales nacionales.
Según Chinchón, el Perú cuenta con creadores e historias capaces de sostener propuestas propias, pero todavía enfrenta dificultades para consolidar una industria con mejores canales de producción y distribución.
Uno de los principales problemas es que muchos proyectos se desarrollan de manera independiente y encuentran pocos espacios para llegar a librerías y nuevos lectores.
El webcómic abre nuevas posibilidades
El formato digital aparece como una alternativa para ampliar el alcance de estas publicaciones.
Chinchón destacó el crecimiento del webcómic, especialmente en formatos diseñados para ser leídos desde el celular.
A su juicio, esta vía podría facilitar que más autores peruanos encuentren audiencias sin depender exclusivamente de los canales tradicionales de distribución.
Una industria que requiere trabajo conjunto
El vocero del festival consideró que el crecimiento del sector dependerá de una mayor articulación entre artistas gráficos, guionistas, editores, distribuidores y otros profesionales.
La meta es que las iniciativas individuales puedan evolucionar hacia una industria más sólida y sostenible, capaz de generar nuevas oportunidades para los creadores y ampliar la oferta editorial del país.











