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Entrenar bien, vivir mejor: claves médicas para practicar deporte sin lesiones
Expertos de SANNA Clínica San Borja destacan la importancia del calentamiento, la hidratación y la supervisión profesional para un entrenamiento seguro y equilibrado.
Cada vez más peruanos incorporan la actividad física en su rutina diaria, ya sea a través del gimnasio, el running, el ciclismo o las ligas amateur. Sin embargo, el incremento del deporte recreativo ha traído consigo un aumento de lesiones musculares y articulares, muchas de las cuales pueden prevenirse con prácticas adecuadas, atención oportuna y acompañamiento médico.
“El deporte es salud, pero una práctica sin preparación adecuada puede generar lesiones que afectan el rendimiento y la calidad de vida. Hoy sabemos que la prevención es clave y, frente a una lesión, es la mejor herramienta de recuperación”, explica el Dr. Jorge Rodríguez Saavedra, traumatólogo y ortopedista de SANNA Clínica San Borja.
El especialista resalta que, aunque las lesiones son comunes en deportistas de todos los niveles, la mayoría se pueden evitar mediante el conocimiento y respeto del propio cuerpo. A continuación, comparte cinco recomendaciones fundamentales para entrenar sin riesgos y garantizar un rendimiento físico saludable:
- Preparar el cuerpo antes y después del ejercicio. Dedicar tiempo al calentamiento y al estiramiento es esencial para activar los músculos y articulaciones. Estas rutinas reducen el riesgo de desgarros y mejoran la flexibilidad, facilitando la adaptación del cuerpo al esfuerzo físico.
- Escoger el equipo adecuado. Utilizar calzado deportivo con soporte adecuado, ropa cómoda y los protectores específicos para cada disciplina deportiva puede marcar la diferencia entre un entrenamiento seguro y una lesión. La elección correcta del equipamiento contribuye a la estabilidad corporal y al rendimiento.
- Respetar los límites del cuerpo. El dolor o la fatiga extrema no deben normalizarse. Reconocer las señales de alerta —como inflamación, molestias persistentes o pérdida de movilidad— permite evitar lesiones mayores. Detener la actividad y consultar al especialista ante cualquier signo de sobreesfuerzo es una medida preventiva crucial.
- Cuidar la alimentación y el descanso. Una dieta balanceada, rica en proteínas, carbohidratos complejos y micronutrientes, junto con una adecuada hidratación y un descanso reparador, son pilares para una buena recuperación muscular. Dormir lo suficiente también mejora la coordinación, la concentración y el rendimiento físico.
- Buscar orientación profesional. Ante cualquier molestia o lesión leve, es importante acudir a un médico o fisioterapeuta especializado. Un diagnóstico temprano permite un tratamiento más rápido, evita complicaciones y asegura una rehabilitación efectiva.
De acuerdo con el Dr. Rodríguez, las lesiones más frecuentes en la práctica deportiva son los esguinces de tobillo, desgarros musculares, fracturas por impacto, tendinitis en rodillas y codos, y luxaciones en hombros. “La mayoría de estas pueden manejarse de manera ambulatoria con fisioterapia y rehabilitación. Sin embargo, en casos más complejos puede requerirse una intervención quirúrgica. Cada paciente y cada lesión son únicos. Lo importante es prevenir con buenos hábitos y, si ocurre una, contar con un diagnóstico y tratamiento individualizado”, precisó el especialista.
El traumatólogo enfatiza que la clave para una vida deportiva sostenible radica en la constancia y la educación preventiva. Practicar deporte de manera consciente implica tanto la preparación física como la revisión médica periódica. “Entrenar con responsabilidad es entrenar con salud”, añade.
El compromiso de SANNA Clínica San Borja con la medicina deportiva incluye servicios especializados en traumatología, fisioterapia y rehabilitación, así como programas personalizados para deportistas y personas que inician su actividad física. La clínica promueve el enfoque de prevención como parte de una vida activa y equilibrada, brindando atención integral para cada etapa del proceso deportivo.
En un contexto donde el bienestar se asocia cada vez más con el movimiento, estas recomendaciones médicas se presentan como una guía esencial para quienes buscan mantener un estilo de vida saludable sin poner en riesgo su integridad física.

