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Cómo cuidar a tu familia de los resfriados y otras infecciones del otoño
Las enfermedades respiratorias afectan más a niños y adultos mayores. Con hábitos simples y vacunas al día, puedes proteger a quienes más quieres.
Con la llegada del otoño, las temperaturas descienden, los días se acortan y las infecciones respiratorias agudas (IRA) se convierten en una de las principales preocupaciones de salud pública. Estas afecciones, que van desde resfriados comunes hasta bronquitis o neumonía, afectan especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Durante los primeros meses del año 2024, se reportaron más de 900 mil casos de IRA en todo el país, según datos de EsSalud. El Dr. Miguel Fernando Gonzales Aste, neumólogo de la Clínica Stella Maris, señala que “las variaciones climáticas propias de esta estación afectan directamente al sistema inmunológico, debilitando sus defensas y facilitando la aparición de enfermedades respiratorias”.
La exposición al aire seco, al frío o a cambios bruscos de temperatura puede irritar las vías respiratorias, lo que agrava condiciones preexistentes como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Los síntomas más frecuentes son congestión nasal, tos, fiebre, dolor de garganta y, en casos severos, dificultad para respirar. Si estas molestias se prolongan más de tres días o empeoran, es recomendable acudir al médico para evitar complicaciones.
Medidas para prevenir las IRA durante el otoño:
1. Evitar los cambios bruscos de temperatura.
Es importante abrigarse adecuadamente, sobre todo al inicio y al final del día, cuando el frío es más intenso.
2. Ventilar los espacios cerrados.
La renovación del aire ayuda a reducir la concentración de virus. Se recomienda mantener una buena ventilación, evitar el uso prolongado de calefactores sin salida de aire, y controlar la humedad con deshumidificadores para prevenir el moho.
3. Vacunarse.
Las vacunas contra la influenza y el neumococo son herramientas fundamentales de prevención, especialmente en niños, gestantes, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
4. Aplicar medidas de higiene.
Lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca al toser o estornudar, y usar mascarilla en espacios cerrados o de alta concurrencia puede reducir significativamente la propagación de virus.
5. Fortalecer el sistema inmunológico.
Una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas y zinc, acompañada de buena hidratación y actividad física moderada, contribuye a un organismo más resistente.
El especialista enfatiza que evitar la automedicación es clave. “Muchas personas toman medicamentos por cuenta propia ante los primeros síntomas de resfriado, pero si estos persisten, es fundamental buscar orientación médica”, añade.
La Clínica Stella Maris recuerda a la población que puede agendar consultas con el área de Neumología a través de su sitio web, especialmente si se presentan síntomas persistentes.
Con simples cuidados diarios y acciones preventivas oportunas, es posible reducir significativamente los riesgos de infecciones respiratorias durante la temporada de otoño. Cuidarse no solo protege a quien adopta estas medidas, sino también a su entorno familiar y social.

