Con el cartel de entradas agotadas, Tito Nieves celebró cinco décadas de carrera artística en un inolvidable concierto en el Gran Teatro Nacional. Acompañado por Gian Marco, Daniela Darcourt y Christian Alicea, el “Pavarotti de la salsa” ofreció más de dos horas de música que hicieron vibrar al público limeño.
Un repaso a cinco décadas de salsa romántica
La velada inició con el clásico «Señora Ley», marcando el tono de una noche cargada de nostalgia, talento y energía. A lo largo del espectáculo, el artista puertorriqueño repasó sus temas más icónicos como «Fabricando fantasías», «El amor más bonito», «Sonámbulo» y «Lo que son las cosas», entre otros éxitos que lo consagraron como leyenda de la salsa romántica.
En un momento emotivo, Nieves rindió homenaje a Héctor Lavoe, al conmemorarse un nuevo aniversario de su fallecimiento, recordando así la herencia musical que lo inspira hasta hoy.
Invitados de lujo y sorpresas en el escenario
Uno de los momentos más celebrados de la noche fue la aparición sorpresa de Gian Marco, quien se unió a Tito para interpretar «Si me tenías», provocando una ovación de pie del público. La conexión entre ambos artistas fue evidente y culminó en un emotivo abrazo.
Daniela Darcourt, discípula y amiga cercana del salsero, también fue parte de este concierto histórico. Juntos interpretaron «Si tú te atreves», dejando en claro la complicidad y respeto artístico que los une. Además, junto con Christian Alicea, interpretaron el éxito «Qué más da», tema incluido en el nuevo álbum de Daniela titulado «Soy».
Alicea también aportó intensidad y ritmo con su participación en «La salsa vive», y demostró su destreza con las congas, complementando el show con una energía vibrante.
Un cierre lleno de sabor y celebración
El gran final llegó con «I like it like that», donde Tito Nieves volvió a compartir escenario con Daniela y Christian, encendiendo por última vez la noche en el Gran Teatro Nacional y cerrando con broche de oro un concierto que quedará en la memoria de los fanáticos.
Con 66 años, Tito Nieves demostró estar en plena forma, con una voz poderosa y una energía que traspasó generaciones. Su concierto en Lima no solo celebró su legado, sino que reafirmó su vigencia como una de las figuras más queridas e influyentes de la salsa.












