Healthy
Inteligencia artificial redefine la atención sanitaria actual
El uso de herramientas digitales optimiza el diagnóstico médico y la vigilancia epidemiológica en tiempo real en beneficio de los pacientes.
La fragmentación estructural constituye el problema central que afronta el sistema de salud de América Latina en términos de administración y distribución de presupuestos. Esta condición combina un financiamiento limitado con una gestión ineficiente de los fondos disponibles, lo que genera profundas desigualdades en el acceso a los servicios y una desprotección financiera crónica. Hasta tal punto llega esta deficiencia que obliga a millones de personas —especialmente a las poblaciones más vulnerables— a cubrir los gastos médicos y las medicinas con recursos de su propio bolsillo.
Ante este panorama, los modelos sanitarios con mejor desempeño a nivel global no se diferencian únicamente por el volumen de su inversión, sino por la calidad de sus decisiones estratégicas. La forma en que priorizan las necesidades, asignan los recursos y seleccionan a los líderes de dichos procesos determina su éxito. En el escenario de América Latina, esta capacidad de gobernanza representa una deuda pendiente que afecta la sostenibilidad de los centros de atención pública. A esta problemática habitacional se añade un factor contemporáneo: la irrupción de la inteligencia artificial en la organización sanitaria.
¿Cómo transforma la inteligencia artificial la toma de decisiones en salud?
El procesamiento de datos a gran escala ofrece un potencial significativo para optimizar el diagnóstico médico, agilizar la distribución de suministros y ejecutar una vigilancia epidemiológica en tiempo real. Sin embargo, el aprovechamiento de estas herramientas digitales no ocurre de forma automática dentro de los hospitales. Al respecto, la Universidad del Pacífico promueve el análisis de las condiciones críticas necesarias para implementar estos sistemas avanzados en el aparato estatal.
“La inteligencia artificial no reemplaza al médico ni al gestor de salud, pero sí puede mejorar significativamente la toma de decisiones y la eficiencia del sistema, pero para aprovechar realmente su potencial se necesitan tres condiciones: datos interoperables, seguros y de calidad; infraestructura tecnológica adecuada; y gestores capaces de formular las preguntas correctas para transformar datos en mejores decisiones”, señaló Rafael Cortez, investigador del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico y profesor de su Escuela de Gestión Pública.
¿Qué competencias requieren los líderes para optimizar el sistema sanitario?
Los administradores del sector necesitan un perfil mixto que combine conocimientos técnicos avanzados con habilidades de liderazgo estratégico basado en evidencia global. Frente a este requerimiento del mercado, la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, en alianza con la Harvard T.H. Chan School of Public Health, diseñó el Programa Internacional en Liderazgo y Gestión Estratégica de la Salud. La estructura académica del programa abarca el estudio de la gobernanza, el financiamiento, la calidad de atención y el manejo de la inteligencia artificial.
Tanto la transparencia institucional como la eficiencia en el gasto público dependen de la capacidad de los funcionarios para emplear herramientas de economía de la salud. Estas metodologías permiten evaluar costos y beneficios reales antes de ejecutar inversiones en infraestructura o equipamiento médico. “Hoy, un gestor de salud pública necesita combinar capacidades técnicas, de gestión y liderazgo para tomar decisiones basadas en evidencia y asegurar que cada inversión genere el mayor impacto posible”, afirmó Cortez.
Más que un cambio tecnológico, la modernización del sector representa un desafío de capacitación de los recursos humanos. Las competencias clave para los gestores incluyen la identificación de problemas prioritarios y la dirección de sistemas de información integrados. No es solo que se requieran mayores presupuestos, sino que es indispensable contar con profesionales aptos para interpretar métricas complejas. Al final de la cadena de gestión, la preparación de los líderes determinará la calidad del servicio y la reducción del gasto de bolsillo en el entorno sanitario peruano.

