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Día Mundial de la Leche Escolar: la importancia de un vaso diario en la niñez
Consumir leche desde la infancia fortalece huesos, mejora la memoria y ayuda a enfrentar resfriados, afirman expertos en nutrición.
Un vaso de leche al día puede marcar la diferencia en el crecimiento y el aprendizaje de los niños. Así lo recordaron especialistas en el marco del Día Mundial de la Leche Escolar, quienes destacaron que este alimento no solo es parte de la tradición, sino también un aliado comprobado de la ciencia en nutrición infantil.
De acuerdo con la Federación Panamericana de Lechería (Fepale), incluir leche en la lonchera escolar fortalece la concentración, contribuye al desarrollo óseo y aporta la energía necesaria para las actividades académicas y deportivas.
El investigador David Sepúlveda explicó que los niños que desayunan con lácteos suelen mostrar un mejor desempeño en matemáticas y mayor capacidad de atención. Por su parte, Rafael Cornes, coordinador de Fepale, advirtió que los depósitos de calcio alcanzan su máximo nivel hacia los 23 años, por lo que la incorporación de este mineral en la infancia es determinante: “Lo que no se incorpora en la infancia no se recuperará después”.
Las recomendaciones de consumo son claras: de 1 a 3 años, dos vasos diarios; de 4 a 8 años, tres vasos diarios; y entre los 9 y 18 años, entre tres y cuatro vasos diarios.
La leche también refuerza el sistema inmunológico gracias a sus vitaminas A y D y a minerales como el zinc, que ayudan a reducir el ausentismo escolar al proteger a los menores contra virus y resfriados. Según Sepúlveda, esto cobra mayor relevancia en la edad escolar, cuando los contagios son más frecuentes.
Otro beneficio clave es su practicidad. La leche envasada en cajas de cartón aséptico, como las de Tetra Pak, pasa por un proceso de Ultra High Temperature (UHT) que elimina microorganismos, evita el uso de conservantes y no requiere refrigeración. De esta manera, llega segura y lista para consumir en la lonchera escolar.
En cuanto a energía, el Colegio de Nutricionistas de Lima detalla que un vaso de leche entera diluida (100 ml de leche y 100 ml de agua) aporta 133 calorías, además de proteínas, grasas, carbohidratos y 231 mg de calcio. Estos nutrientes mantienen a los niños atentos en clase, activos en el recreo y con la vitalidad necesaria para sus actividades diarias.
En resumen, incorporar la leche en la rutina escolar es una decisión sencilla con efectos duraderos: fortalece el cuerpo, potencia la mente y mejora las oportunidades de aprendizaje. Un vaso diario puede marcar la diferencia en el desarrollo físico, intelectual y emocional de los niños.

