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Cómo los excesos de fin de año impactan en el riesgo de diabetes tipo 2
Especialistas recomiendan mantener hábitos equilibrados durante las fiestas para cuidar la salud metabólica.
Fiestas de fin de año: por qué cuidar los hábitos es clave para prevenir la diabetes tipo 2
Las celebraciones de fin de año suelen modificar la alimentación y reducir la actividad física, factores que pueden incrementar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. En un contexto donde el consumo de azúcares, alcohol y comidas hipercalóricas aumenta, los especialistas advierten que mantener estos hábitos de forma constante puede favorecer la aparición de enfermedades crónicas. El impacto es relevante en una región donde los diagnósticos continúan en ascenso, incluso entre personas jóvenes.
La diabetes tipo 2 es una enfermedad que afecta la capacidad del organismo para regular los niveles de glucosa en la sangre. Cuando no se controla adecuadamente, puede derivar en complicaciones en órganos como el corazón, los riñones y el sistema nervioso, generando una carga significativa para los sistemas de salud y para la calidad de vida de quienes la padecen.
Una enfermedad en crecimiento en América Latina
En América Latina, la prevalencia de diabetes tipo 2 mantiene una tendencia al alza. De acuerdo con datos de la Federación Internacional de Diabetes, en 2024 Perú alcanzó alrededor de 1,3 millones de personas diagnosticadas con esta enfermedad. Las proyecciones regionales refuerzan la magnitud del desafío sanitario.
“La diabetes es hoy una epidemia silenciosa en la región. La Federación Internacional de Diabetes estima que, para 2050, uno de cada ocho adultos, alrededor de 853 millones de personas, podría vivir con esta enfermedad, lo que representaría un incremento del 46% a nivel mundial”, explicó Helard Manrique, endocrinólogo de Auna.
Prevención y detección temprana
Uno de los principales retos de la diabetes tipo 2 es que puede avanzar durante años sin presentar síntomas evidentes. Por ello, la prevención y la detección temprana son factores determinantes para reducir complicaciones a largo plazo. Los especialistas recomiendan mantener hábitos equilibrados incluso en épocas festivas, priorizando una alimentación balanceada, la moderación en el consumo de azúcares y grasas, la actividad física regular, el descanso adecuado y el manejo del estrés.
“Detectar a tiempo y tratar adecuadamente sigue siendo el gran reto de la región. La prevención no solo evita complicaciones, también cambia el rumbo de la enfermedad y mejora la vida de las personas”, señaló el Dr. Manrique. El especialista también subrayó la importancia del apoyo emocional y la educación en salud como elementos complementarios al tratamiento médico.
¿Cómo influyen los hábitos en el riesgo de diabetes?
El estilo de vida cumple un rol central en el desarrollo de esta enfermedad. Cambios sostenidos en la alimentación, el sedentarismo y la falta de controles médicos pueden aumentar el riesgo metabólico sin que la persona lo perciba. Frente a este escenario, la información y el acceso a herramientas de autoevaluación se vuelven aliados para la prevención.
En línea con este enfoque, especialistas del ecosistema de salud han desarrollado el Test de Bienestar, una herramienta digital gratuita que permite identificar riesgos asociados al estilo de vida y recibir recomendaciones personalizadas. El test está disponible en línea en https://bit.ly/TestdeBienestardeAuna y puede completarse en pocos minutos.
“Recomendamos al público realizar este test, ya que brinda información valiosa sobre el bienestar integral y orienta sobre qué aspectos mejorar para cuidar la salud”, añadió el endocrinólogo.
Un desafío regional de salud pública
Además de promover hábitos individuales más saludables, los especialistas destacan la necesidad de fortalecer el primer nivel de atención médica y reducir las brechas en el acceso al diagnóstico y tratamiento. Esto resulta especialmente relevante durante temporadas festivas, cuando los excesos pueden pasar desapercibidos.
“La diabetes representa un desafío importante para América Latina, pero con políticas sostenidas de educación, prevención y acceso equitativo a la salud, la región puede avanzar hacia una mejor detección temprana y bienestar a largo plazo”, concluyó el Dr. Manrique.

