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Cinco claves para introducir la lectura en la vida de tu bebé
Desde el tono de voz hasta el tipo de libro, conocer cómo leerle a un bebé puede transformar ese momento en una experiencia cálida, divertida y educativa.
Leerle a un bebé antes de que sepa hablar o incluso entender las palabras puede parecer innecesario. Sin embargo, investigaciones y especialistas coinciden en que este hábito, cuando se inicia en los primeros meses de vida, tiene efectos significativos en el desarrollo emocional, cognitivo y lingüístico de los niños.
De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría (AAP), compartir libros con bebés desde sus primeros días fomenta habilidades de lenguaje, mejora su atención e incluso promueve una conexión emocional con sus cuidadores. Aunque los bebés no comprenden el contenido, el solo hecho de escuchar una voz familiar, observar imágenes y sentir la cercanía durante la lectura ya genera un impacto positivo en su desarrollo.
“Los bebés exploran el mundo a través de sonidos, texturas y gestos. La lectura en esta etapa estimula su curiosidad y fortalece las conexiones cerebrales relacionadas con el aprendizaje y la comunicación”, explica Rosa Gonzáles, especialista en estimulación temprana.
La recomendación clave es incorporar la lectura como un hábito diario, en momentos relajados como antes de dormir o después del baño. Esta rutina no debe ser rígida, ya que cada bebé tiene un ritmo distinto de atención. Gonzáles destaca que la lectura debe ser una experiencia libre, sin imposiciones, donde el niño se sienta cómodo y motivado a interactuar.
En ese marco, Babysec, en alianza con Miss Rosita, comparte cinco consejos prácticos para introducir la lectura en niños de 1 a 3 años:
- Escoge los libros adecuados: Los de tela o cartón con colores vivos, texturas y frases repetitivas son ideales para captar la atención y estimular los sentidos.
- Usa una voz expresiva: Leer con distintas entonaciones y darle voces a los personajes convierte la historia en una experiencia entretenida y memorable.
- Hazlo interactivo: Permitir que el bebé toque, explore y hasta muerda el libro (si es seguro) fortalece su vínculo con la lectura. Narrar sus acciones ayuda a conectar palabras con experiencias.
- Repite sus favoritos: La repetición no es aburrida para ellos, sino una forma de aprendizaje. Leer el mismo libro varias veces refuerza vocabulario y comprensión.
- Incluye contacto físico: Leer con el bebé en brazos crea un entorno emocionalmente seguro, lo que fortalece el vínculo afectivo.
Babysec, marca de Softys dedicada al cuidado infantil, promueve estas prácticas como parte de su compromiso con el desarrollo saludable de las familias. A través de campañas y contenidos educativos, busca acompañar a los padres en la crianza de sus hijos con herramientas prácticas y accesibles.
Incluir la lectura desde el nacimiento no solo sienta las bases para futuros aprendizajes, sino que también cultiva una relación positiva con los libros. Lo que empieza como una historia contada entre brazos, puede convertirse en una puerta abierta al conocimiento, la empatía y la creatividad.

