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Alerta en el hogar: dispositivos inteligentes se convierten en blancos para el fraude
Cámaras y asistentes de voz conectados podrían ser la nueva puerta de entrada para estafadores en 2026. Sepa cómo proteger a su familia.
Tecnología y ciberdelincuencia: los cinco riesgos que redefinirán el fraude en 2026
En un entorno donde la gestión de finanzas y compras se realiza casi exclusivamente de forma digital, el fraude en el Perú está experimentando una transformación profunda. Según el reciente informe Future of Fraud Forecast 2026 de Experian, los ciberdelincuentes han pasado de ataques aislados a esquemas autónomos y complejos que utilizan la inteligencia artificial (IA) para escalar rápidamente. Esta evolución tecnológica ha generado que casi el 60% de las empresas a nivel mundial incrementen sus pérdidas por fraude, marcando una señal de alerta para el mercado local.
Victor Nieto, Jefe de Gestión de Productos DA en Experian, destaca que la inquietud ciudadana es alta: «Nueve de cada diez personas en Lima y Callao expresan preocupación frente a estas amenazas. La presión ahora recae sobre las empresas, que deben identificar señales tempranas antes de que el daño ocurra».
¿Cuáles son las nuevas modalidades de fraude impulsadas por la IA?
La sofisticación del delito digital ha dado lugar a tácticas que antes parecían de ciencia ficción, pero que en 2026 serán una realidad cotidiana:
- Deepfakes y suplantación de identidad: El uso de IA para crear audios y videos hiperrealistas permite a los estafadores burlar controles de verificación biometría y hacerse pasar por directivos o familiares para autorizar transferencias o acceder a sistemas sensibles.
- Bots emocionales: Sistemas de IA capaces de sostener conversaciones fluidas y generar confianza. Se utilizan en «estafas románticas» o engaños de urgencia, manipulando emocionalmente a las víctimas a gran escala.
- Fraude entre sistemas automatizados: Al automatizarse más procesos empresariales, los agentes de IA que operan sin supervisión humana directa están creando vulnerabilidades donde es difícil identificar intenciones maliciosas.
¿Cómo los hogares conectados amplían la superficie de ataque?
La expansión del Internet de las Cosas (IoT) ha convertido a los asistentes de voz, cámaras de seguridad y cerraduras inteligentes en nuevos puntos críticos de vulnerabilidad. Estos dispositivos, si no cuentan con la seguridad adecuada, pueden ser explotados por terceros para recolectar datos privados, monitorear actividades diarias o facilitar accesos no autorizados a redes domésticas y corporativas.
A esto se suma la persistencia de la clonación de sitios web. Las plataformas falsas de bancos y comercios digitales son capaces de reaparecer en cuestión de horas tras ser eliminadas, facilitando el robo masiva de credenciales y la suplantación de identidad financiera.
¿Qué medidas deben tomar las empresas para proteger al consumidor?
Para Experian, la respuesta ante este escenario no reside solo en la detección, sino en la anticipación mediante capacidades analíticas avanzadas. Las empresas deben fortalecer la confianza en los entornos digitales invirtiendo en tecnologías que permitan distinguir entre interacciones humanas legítimas y ataques automatizados.
Las cifras globales son una advertencia clara: solo en Estados Unidos, las pérdidas por fraude superaron los 12.5 mil millones de dólares en 2024. Para el Perú, el reto de 2026 será sostener el crecimiento del ecosistema digital mediante la implementación de defensas que evolucionen al mismo ritmo que la tecnología utilizada por los estafadores.

