DOMINGO, 22 de Octubre de 2017

Travellers

11/04/2016

Un lugar que captura la esencia de Nueva York

La nueva propiedad insignia de Renaissance Hotels en Estados Unidos, el Renaissance New York Midtown Hotel, inaugurado en Manhattan, personifica la filosofía de diseño global de la marca Fearlessly Chic y su visión Business Unusual.
Compartir esta nota
El galardonado estudio de diseño Jeffrey Beers Internacional (JBI) captura la autenticidad y el glamour de la ciudad a través de tecnología innovadora nunca antes vista en un hotel de Nueva York. Todo ello, con la finalidad de satisfacer a la nueva generación de viajeros de negocios que busca aventura y una conexión con el entorno local en cada viaje de negocios.

Para dar vida al diseño, Beers colaboró con Roger Parent de la firma de tecnología interdisciplinaria de Montreal Réalisations, Inc. El primer hotel "vivo" de la ciudad de Nueva York se compone de sensacionales experiencias digitales en constante cambio, inspiradas en las industrias de la moda y del arte de la zona, los cuales son un elemento integral e informativo del diseño. Se encuentra ubicado en la Calle 35, entre la Séptima y la Octava Avenida, el hotel cuenta con 348 habitaciones, incluyendo siete suites Ejecutivas y una suite Empire.

Específicamente diseñado para interactuar con los visitantes desde el momento en que entran al hotel, la propiedad dispone de pasillos de ambiente inteligente que responden al movimiento humano, ascensores digitalmente mejorados, y un portal de Descubrimiento nunca antes visto, desarrollado por Time Out, que permite al usuario, con tan sólo un toque, acceder fácilmente a guías detalladas de la zona.

Otro elemento distintivo que da vida al hotel es el reloj digital LED de cuatro pisos colocado en la parte superior del edificio, el cual se fusionará con el horizonte de la ciudad como un faro de luz para ser admirado por todos.

El uso deliberado de materiales diferentes era algo nuevo para Beers, lo cual convirtió al Renaissance New York Midtown en un proyecto completamente diferente a aquellos en los que ha trabajado en propiedades alrededor del mundo como el Fontainebleau en Miami, Daniel Boulud db Bistro Moderne en Nueva York y Singapur, y el One & Only Ocean Club en las Bahamas.

Para integrar plenamente el Distrito de la Moda local al diseño del hotel, Beers ideó un programa de arte basado en referencias literales de esta industria vecina. Con la ayuda de Indie Walls, un mercado de arte, Beers comisionó obras originales de artistas contemporáneos como Andre Woolery, cuya pieza utiliza diferentes tamaños de botones personalizados de color rojo clavados en un lienzo pintado para crear un patrón táctil y fluidamente abstracto. 

Abby Goodman, una artista de Brooklyn, creó una pieza con más de 50 tacones de aguja pintados. En los espacios públicos, se exhiben piezas de metal escultóricas del artista neoyorquino Carlos Mare, conocido también como Mare 139, cuyo estilo único de grafiti tridimensional ha sido expuesto en galerías de todo el mundo. Sobre los paneles expuestos de concreto que flanquean la recepción, se proyectan collages fotográficos vibrantes del fotógrafo urbano Nicolas Ruel que representan diversas escenas de la Ciudad de Nueva York.

En todo el hotel se encontrarán elementos de diseño inesperados, desde gráficos coquetos en el fondo de cada armario de la habitación hasta citas inspiradoras en el cuarto de baño. 

Al interior de la cabina del ascensor se muestran imágenes grabadas de tamaño natural y cada vez que las puertas del ascensor se abren en la planta baja, los huéspedes podrán apreciar una muestra digital especialmente curada sobre los artistas locales y experiencias del barrio. 

Programadas para coincidir con la apertura y cierre de los ascensores, las proyecciones digitales cambian constantemente y el hotel será visualmente diferente en cada visita.

Cada habitación ofrece una paleta sofisticada de colores neutros con toques morados o gris en la ropa de cama y la tapicería. Con ventanales que corren del piso al techo, las amplias habitaciones cuentan con acabados pálidos, maximizan la luz natural y se adhieren a una estética ordenada. El cuarto de baño en mármol blanco italiano y el dormitorio son divididos por una mampara de vidrio esmerilado degradado.

En el sexto piso se encuentra un elegante Lobby Bar, el Library Lounge, una cabina clandestina para DJ, y el Club Lounge para los miembros Elite del programa Marriott Rewards y huéspedes selectos. El hotel ofrece 418 metros cuadrados de espacio para reuniones que pueden convertirse en pequeñas salas de junta con paneles de vidrio. 

Los ventanales que corren de piso a techo ofrecen magníficas vistas de la ciudad, mientras que las inspiradoras citas de los famosos del mundo de la moda como Coco Chanel y Oscar de la Renta están pintadas sobre el concreto de la pared del fondo, como un tributo al barrio donde se encuentra enclavado el hotel.

Finalmente, el Pub Restaurant Rock and Reilly ubicado en el quinto piso, cuenta con una terraza exterior de 743.22 metros cuadrados, algo único en la ciudad de Nueva York, con un techo retráctil, cabañas privadas, cómodos asientos y dos bares con una amplísima selección de bebidas.

Ante todo festín sensorial ¿qué esperas para registrarte en el Renaissance New York Midtown Hotel?

Editado por Revista ZOOM

Deja tu comentario