VIERNES, 14 de Diciembre de 2018

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04/08/2015

¿No sabes qué hacer con los celos?

De seguro estás enamorada, te mueres por él pero eres celosa, insegura, paranoica, y encima mal pensada. Y él, por supuesto está empezando a pensar que estás loca. Eres de esas mujeres, no te asuste, sigue leyendo todo tiene solución.
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Seamos sinceras. Todas somos celosas; en menor o mayor grado, todas tenemos ese bichito de los celos. Que si no nos llama, que por qué voltea; que si huele distinto, qué donde ha estado.

Hay que tener en cuenta que los celos son naturales, somos celosos porque somos territoriales y es natural y normal sentirlos. El tema no es tenerlos, sino es cuánto de celos tienes, cuánto te hace sufrir y cuánto distorsionas la realidad.

Piensa, entonces. ¿Tienes celos y no puedes dormir por culpa de ellos? Eso quiere decir que algo está pasando. Si son más fuertes que la confianza  y seguridad en ti misma, quiere decir que te has enfermado o que tienes razones para sentirlo, porque sabes que tu pareja está en la cama con otra persona y en ese caso hay razón para sentirse angustiada.

Los psicoanalistas dicen que sentirse excluida trae angustia y dolor. La solución está cantada, si los celos son fundamentados, lo mejor  es terminar la relación. Duele hacerlo, duele en el alma, pero es lo más sano, ¿o quieres convivir con un sacavueltero?

¿Qué pasa si sospechamos de una infidelidad y nuestra pareja nos dice simplemente que estamos locas? La mayor parte de las veces tenemos razón porque las mujeres somos muy intuitivas, por desgracia. Hay algunas que pueden encontrar la verdad si tienen una sospecha. Si uno quiere descubrir qué está pasando, lo hará.

El problema es que la confrontación trae dolor y por eso muchas evaden la verdad, pero a la larga es mejor. Enfrentar la verdad duele al comienzo, pero en un corto plazo una se siente mejor. Estar con un mentiroso e infiel es un dolor permanente. De nosotras depende salir de ese hoyo oscuro.

El asunto es claro. Sospechas, confrontas y descubres que te andan jugando mal, ¿por qué sigues entonces con una persona que no es derecha?, ¿por conveniencia, por temor a estar sola?, ¿por qué tus hijos son el pretexto? Piensa en tus respuestas y luego decide.

Sabes que todo está torcido, pero no quieres enderezar las cosas; es como si estuvieras enferma, pero no quieres tomar la medicina. Reconocer el problema es el primer paso para lograr el cambio. Recuerda que tú decides cómo quieres vivir.

Hurgar la privacidad es lo peor que puedes hacer, es terrible. Ten mucho cuidado, porque si buscas, vas a encontrar cosas que ni imaginas y tienes que ser fuerte para soportar las sorpresas. No hagas lo que no quieres que hagan contigo, y si dudas enfrenta la verdad, conversando. Recortar el espacio privado tiene que ver con un apego patológico.

No sufras, una persona no puede vivir con celos enfermizos y menos con celos fundados. Si tu pareja está con otra persona al mismo tiempo, lo más saludable es cortarlo. No toleres la falta de respeto, ni tires al piso tu dignidad. Tú eres valiosa, así que sigue para adelante y dale vuelta a la página.

Escribe Gissela CARHUAMACA PORTILLO

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