DOMINGO, 19 de Noviembre de 2017

Fanboy

20/05/2013

El amor en los tiempos de las letras

El amor es uno de los tópicos más recurrentes en la narrativa de todos los tiempos, por eso analizamos, en el contexto, cómo este sentimiento ha inspirado que el mundo conozca –gracias a la literatura– grandes, bellas o tristes historias.
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Y es que desde el amanecer de la literatura el amor desarrolló monumentales obras y épicas narraciones: El amor entre Paris y Helena que por su intensidad genera una guerra entre dos naciones fue inmortalizado en La Iliada, la tragedia de enamorarse de su madre abordada en Edipo Rey, o la capacidad de divinizar a la mujer amada al punto que solo El Quijote y Dulcinea conocieron gracias a la destreza de la pluma de Cervantes. 

El amor trágico, imposible, que para consumarse debe esperar la muerte tiene un mentor y es Shakespare, que en Romeo y Julieta,  reescribió para la historia de todos los tiempos lo sucedido entre Cleopatra y César en el antiguo. 

En la literatura quechua, hay un hito romántico y es Ollantay, que en el mismo género dramático usado por Shakespare pero incorporándole la riqueza de la simbología andina, narra lo que la princesa Cousi Coyllur y el general de batalla Ollantay deben pasar peripecias extremas para  lograr unir sus vidas, la novela en el más riguroso sentido romántico se ocupa de describir las penurias sufridas por ambos amantes hasta el día en el que reciben el permiso de amarse.

Los contemporáneos también se han ocupado del amor, aunque con menos pasión. Vargas Llosa, por ejemplo, reescribe Edipo Rey con su estilo realista - mágico en una obra de corte autobiográfico: La Tía Julia y el escribidor

Mención aparte merece Truman Capote que con su inconfundible vena periodística -única y tal vez irrepetible- va más allá de la historia de amor entre Budster, un joven escritor y Holly, Desayuno en Tyffany’s mientras narra el enamoramiento de estos dos personajes, relata también, cómo Budster construye su novela con las intensas experiencias que vive junto a Holly; cuando ella parte para no volver, entiende que es el momento preciso de escribir y contarle al mundo lo que pasó en aquella casa de coor arenisca, donde muchos de nosotros pagaríamos por estar.

El mexicano Carlos Cuauhtémoc Sánchez reescribió Tyffany's bajo su estilo aleccionador y pedagógico en La Fuerza de Sheccid, en este caso es José Carlos,un joven que sueña con ser escritor y que se enamora de una jovencita llamada Sheccid, con quien mantiene un amorío y a quien diviniza al puro estilo del Quijote y Dulcinea, cuando José Carlos cae en cuenta que Sheccid no es aquella que él había imaginado, encuentra una historia que contar y para no hablar mal de su amada, en la trama, la mata.

El amor (y el desamor) dieron mucho que escribir y contar, sin duda lo seguirán dando, aún hay muchas historias de amor que inmortalizar a la espera de plumas capaces de trasladar aquellas gestas heroicas o dramas trágicos a hojas de papel donde no las lleve el viento.

Escribe Javier F. CONTRERAS MARTINEZ

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